Nuestro compromiso con tu bienestar
CAPREM es un centro de acompañamiento psicológico diseñado para mujeres mexicanas migrantes en Canadá, donde trabajamos la resiliencia emocional desde los siete duelos migratorios y la Terapia de Aceptación y Compromiso, para ayudarte a sanar, adaptarte y reconectar contigo misma.
Situaciones en las que podemos acompañarte
Nostalgia por México
Adaptación cultural en Canadá
Cambios en tu identidad
Soledad o dificultad para crear comunidad
Estrés laboral o académico en el extranjero
Maternidad lejos de tu familia
Sentirte entre dos culturas
Marco Inclán
¡Hola! Soy Marco Inclán, psicoterapeuta especializado en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), con una trayectoria que me ha llevado por México, España y Canadá. Entendiendo profundamente los desafíos que enfrentan los migrantes, porque pasé ese mismo camino.
Mi enfoque terapéutico se centra en ayudarte a vivir una vida plena y significativa, incluso en los momentos más difíciles. Mi experiencia me ha enseñado que, al ofrecer un acompañamiento empático y profesional, podemos transformar los desafíos en oportunidades de crecimiento.
¡Bienvenida a este espacio de crecimiento y apoyo!
Enfoque Psicoterapéutico
Terapia de Aceptación y Compromiso
Utilizamos la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). A diferencia de otras terapias que intentan “eliminar” la tristeza o la ansiedad, ACT nos enseña que luchar contra esas emociones es como intentar nadar contra una corriente muy fuerte: solo te agota.
En la práctica, hacemos tres cosas:
Aceptamos
lo que no podemos cambiar (como el clima de Canadá o extrañar a tu familia).
Tomamos distancia
de los pensamientos que te hunden (esos que dicen "no perteneces aquí").
Actuamos
según tus valores (lo que es importante para ti hoy), para que construyas una vida con sentido, incluso con el frío y la distancia.
Los 7 Duelos Migratorios
El Dr. Joseba Achotegui explica que al migrar no solo perdemos un lugar, sino siete vínculos fundamentales. Aquí los trabajamos uno a uno:
Duelo por la Familia y los Seres Queridos
Es el más profundo. Es el dolor de no estar en el cumpleaños de tu mamá, de ver a tus sobrinos crecer por videollamada o el miedo constante a que algo pase allá y tú estés a miles de kilómetros. En ACT, validamos esa tristeza: amas tanto que te duele la distancia.
Duelo por la Lengua
No es solo “no saber inglés o francés”. Es la pérdida de tu identidad espontánea. En español eres chistosa, sarcástica o dulce; en otro idioma, a veces te sientes limitada, como si fueras “menos inteligente” o menos tú. Es el cansancio mental de traducir tu alma todo el día.
Duelo por la Cultura
Es el choque de valores. Pasar del “ahorita” mexicano (que es flexible y cálido) a la estructura rígida y puntual de Canadá. Extrañas la calidez de la gente en la calle, la música de fondo y esa forma tan nuestra de conectar. Aquí, el silencio canadiense a veces se siente como soledad.
Duelo por la Tierra (Paisajes y Clima)
Este duelo trata de la desconexión biológica y sensorial con tu entorno. Tu cuerpo, acostumbrado a los ciclos de luz, climas y paisajes de México, experimenta un choque profundo al adaptarse a las estaciones extremas y a la arquitectura de Canadá. No es solo extrañar un paisaje; es que tu sistema nervioso extraña los referentes visuales, los sonidos y hasta la humedad que le daban seguridad.
Duelo por el Estatus Social
Muchas mexicanas llegan con títulos y carreras brillantes y, al llegar a Canadá, se enfrentan a que sus credenciales “no valen” o deben empezar desde cero en trabajos de supervivencia. Es el duelo de decir: “¿Quién soy ahora si ya no soy la profesional que era en mi país?”.
Duelo por el Grupo de Pertenencia
En México tenemos “el barrio”, la red de amigas, la prima que llega sin avisar. En Canadá, construir esa red toma años. Te sientes una extraña en tierra ajena; sientes que no perteneces del todo aquí, pero que cuando vas de visita a México, tampoco ya encajas del todo allá.
Duelo por los Riesgos Físicos
Es el miedo a la vulnerabilidad. El miedo a enfermarse y no entender el sistema de salud canadiense, el miedo a manejar en la nieve o la inseguridad de no saber qué pasará con tu estatus migratorio. Es vivir con una alerta encendida en tu sistema nervioso.